Aceptar la responsabilidad de tu vida

responsabilidad versus suerte

¡Ay! Si yo lo sé, que eso de la responsabilidad te suena a estar serios y seguir normas. Tranqui, no te voy a leer tus obligaciones. Hoy quiero compartir contigo uno de los aprendizajes que más ha contribuido a cambiar mi vida: dejar de echar balones fuera. La responsabilidad entendida como capacidad de tomar el control en tu vida es un poder que llevas de serie. Y es un poder enorme, cuando funciona a tu favor.

​¿A quién dejas la responsabilidad de lo que pasa en tu vida?

Dejar de echar balones fuera se ha convertido en uno de mis lemas. Este concepto ha marcado un punto de inflexión en mi forma de ver las cosas. Ha cambiado mi relación con el trabajo, mis relaciones personales y me ha permitido vencer miedos y embarcarme en nuevos proyectos como éste que hoy tienes delante.

¿Conoces esa sensación de cuando algo te hace “click” en el cerebro y descubres algo importante? ¿Sí? ¡Es algo genial! Pues éste es uno de mis mayores “clicks”. Venga, a ver si a ti te sucede lo mismo. Quizás te suenen estas frases:

  • Tengo muy mala suerte.
  • Si hubiera tenido una infancia mejor…
  • He intentado venir a verte, pero siempre pasa algo que me lo impide.
  • El universo conspira contra mí.
  • No puedo iniciar este proyecto sin ayuda.
  • El profesor me tiene manía.
  • Si mis compañeros no hacen nada, ¿cómo quieres que yo termine las cosas a tiempo?

¿Qué quiero decir cuando hago estos comentarios? Que la culpa de lo que me pasa la tienen la suerte, mis padres, las circunstancias que me rodean, el universo, mi pareja, el profesor, mis compañeros de trabajo, los políticos del país, el sistema, etc. Todos… menos yo. Echar balones fuera es una tendencia muy común. Es fácil sacudirse de encima la responsabilidad, culpando de los eventos negativos de nuestra vida a elementos externos.  

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​¡Así nunca vas a ganar un oscar!

Es relevante entender esto, porque cada vez que te expresas así estás negando tu capacidad para actuar y dirigir tu vida. Analiza, a lo largo del día, cuántas veces caes en esta trampa. Te puedes sorprender. Yo, al menos, me sorprendí mucho.

¿De verdad crees que no tienes un papel protagonista en tu vida? Cuando sacas los pies de la cama y comienzas el día, eres tú quien se ha levantado de esa cama, ¿no? No hay otro ser dentro de ti decidiendo lo que vas a desayunar (o eso espero). Cierto es que hay accidentes y personas que se proponen tocarnos profundamente las narices. Pero en gran medida, tenemos la responsabilidad de lo que nos ocurre. El guión de tu vida lo escribes tú. La película de tu vida la diriges tú y, sí, también la interpretas tú. ¡Guau! Que me nombren a 3 de Hollywood capaces de hacer esto.

Bromas aparte, estoy segura de que la idea de ser un títere del mundo te parece horrible. Puede que te preguntes: ¿y por qué el vecino avanza y yo no? Tu vecino no vale más que tú. Cada uno tenemos nuestra personalidad, nuestras circunstancias, nuestros pensamientos… pero, de verdad, el universo y Dios están muy ocupados para conspirar contra ti. Parece más probable que los que avanzan hayan tomado el control de sus vidas, mientras tú lo sigues poniendo en manos ajenas. Al menos, merece una pensada por tu parte.

sin responsabilidad eres un títere en tu vida

​¿Qué hacer para recuperar el balón?

Primero: dejar de pensar que tu vida es un partido que juegan otros mientras tú observas y te alegras o lamentas, según el resultado. Tienes un papel activo. Lo que pasa es que, en muchas ocasiones, escapar de la responsabilidad culpando al mundo, alivia nuestra mente.

Segundo: aceptar tus emociones. Lee estas frases:

  • La columna del parking se ha movido para golpear a mi coche.
  • Ese cupcake se me metió en la boca sin que yo quisiera.
  • El sofá me atrapó con sus cojines para no permitirme salir a entrenar.
  • Quiero ser la mejor violinista del mundo, ¿ensayas por mí?
  • Hey vecino, voy a la oficina. ¿Me das permiso para hacer mejor mi trabajo?
  • Tengo 38 años y no puedo ser feliz porque mi tatarabuela era siniestra.

​¡Cielos! Es de locos, ¿no? Pues si lo piensas no dista mucho de las frases anteriores.

¿Qué problema hay en reconocer que llegaste a casa cansada y te despistaste en el parking? Fuiste débil en un momento de tu dieta. Sentiste pereza para salir a correr. No pasa nada por tener estas emociones. TODOS las tenemos con mayor o menor frecuencia. Lo que realmente importa es lo que nos decimos a nosotras mismas de esto que nos pasa.

​la responsabilidad que te empodera

Lee estas dos conversaciones:

1

Tu amiga: ¿Fuiste al concierto?

Tú: No. Me fastidia, pero Javier siempre llega cansado de trabajar. Solo quiere ver un rato la tele y dormirse. Nuestra vida es muy aburrida.

2

Tu amiga: ¿Fuiste al concierto?

Tú: ¡Sí! Javier siempre llega cansado y no sabía si le apetecería, pero compré las entradas y le sorprendí. Le gustó romper la rutina porque cree que el trabajo está frenando nuestra relación de pareja. No sabía que se sentía así.

Wow!

En la conversación 1 nadie está haciendo nada porque la vida sea menos aburrida, ¿no? En la conversación 2 tú has dado el paso. Has tomado el control de tu vida antes de que las circunstancias (trabajo, cansancio, rutina, y Javier que es un soso…) la dominen. Deberías leer este artículo a Javier para que aprenda.

No podrás ser feliz se dejas esa posibilidad en manos de los demás, del horóscopo o de la suerte. Cambia mucho el panorama si en lugar de pensar que el universo conspira contra ti, piensas que tú eres capaz de dirigir tu vida. Y es que, cuando tomas esa responsabilidad, ocurren dos cosas:

  • Ya no hay otro al que echarle la culpa (ooooh, esta es la parte que no nos gusta).
  • Ahora tú sabes que puedes elegir entre la opción que te da un resultado negativo y la que te lleva a tu objetivo (esta es la parte que te hace vibrar cuando la pones en práctica).

Tienes un poder que no te estás reconociendo. Piensa qué pones de tu parte en cada acción de tu día, en cada decisión. Es más fácil que las cosas sucedan a tu gusto si te marcas la responsabilidad de alcanzarlas y no dependes de que el resto te lleve. Darte cuenta de que eres tan capaz como tú quieras, te empodera.

responsabilidad y control en tu vidaresponsabilidad y control en tu vida

¿Click o no click? ¡Ojalá sí!

Venga, ¡levanta el puño y grita algo! ¡Lo que te venga a la mente! Comparte tu grito de guerra en los comentarios de ahí abajo.

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7 Comentarios

  1. 13/08/2018 / 12:27

    Me has hecho el día, tú si me hiciste el click¡¡.
    Estoy en el proceso de decifrar porque hago cosas diferentes que dependen solo de mi¡
    Aunque quería preguntarte algo: cuando se esta en una situacion de enfermedad
    ¿como se anima a alguien a continuar viviendo?

    • Sophie
      Autor
      15/08/2018 / 23:52

      Jesika, ¡me alegro de ese click!
      Hay situaciones en la vida, como la enfermedad, que pueden ponerte en situaciones emocionales muy complejas. No soy psicóloga y habrá cosas que sea mejor tratar con profesionales. La vida siempre está en todo lo que encierra un avance, una proyección de futuro. Tener inquietudes, pequeñas (o grandes) metas, avanzar en ciertos conocimientos, proyectos o manejo de las emociones… Estos «clicks», como el que tú sentiste al leer el post, son pequeñas cosas que nos ayudan a crecer y mejoran nuestro control de lo que VIVIMOS. Slow Sophie trata otra temática pero persigue sembrar esperanza en que la calidad de nuestra vida es siempre mejorable. Aquí queremos crear comunidad. El ser humano es social, y está demostrado que experimentamos más felicidad rodeándonos de personas. Lo que la comunidad de Slow Sophie pueda aportar, para unos será muchos, para otros menos… pero, ¡ojalá sirva para encender alguna luz, incluso en los caminos más tortuosos!
      Mucho ánimo y un fuerte abrazo. Si tu quieres, aquí seguimos en contacto.

  2. Jenny
    13/08/2018 / 13:18

    Wow! Impresionante y revelador! Qué locura, cuántas veces habré dejado de alcanzar objetivos por lanzar balones fuera…definitivamente el asumir la responsabilidad en nuestra vida nos empodera. Leyendo el artículo de hoy pude visualizar las dos situaciones en mi cotidianidad y pude sentir la impotencia cuando he lanzado balones fuera y la satisfacción cuando he asumido la responsabilidad que me corresponde…gracias por hacer que me haya dado cuenta!

    • Sophie
      Autor
      15/08/2018 / 23:54

      ¡Jenny! El WOW te lo devuelvo. ¡Creo que tienes el click! Si ya fuiste capaz de relacionarlo con ejemplos de tu cotidianidad, ahora te será más fácil detectarlo en el momento y cambiar la actitud y la respuesta que das a cada situación. Coge ese poder y que se quede contigo. Gracias a ti por tu comentario.
      Un abrazo.

  3. Brigitte
    15/08/2018 / 17:04

    YO PUEDOO!!!!

    • Sophie
      Autor
      16/08/2018 / 0:00

      ¡Claro que puedes, Brigitte!
      Intenta tener esto en un plano consciente, y repasar las situaciones de tu día en que reaccionaste echando balones fuera. Irás ganando en control. Deseo que pronto te sorprendan los avances que puedes lograr activando este poder, que llevas de serie!!
      Un abrazo

  4. Wini
    01/09/2019 / 1:59

    Me encanto el articulo, refuerza lo que he aprendido en estos 2 años de separada yo era mas del tipo de conversacion 2 pero el nunca apoyaba mis decisiones y por esperar deje de hacer muchas cosas, pero ya soy dueña de mi y de mis decisiones, por pr9blemas economicos me ha costado avanzar pero ya estoy tomando decisiones para lograr nuevos avances y me siento mejor y mas segura de mi. Gracias por tu articulo. Saludos.

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