Menos es más

menos es más

Teclea Google en tu navegador, ¿qué ves? Una página blanca con el logo más dinámico del mundo y un cajón para hacer una búsqueda. Fin de la cosa. Simple y efectivo.

¿Cuál es la mesa más famosa de IKEA? La famosa LACK. Simplicidad y funcionalidad en estado puro. Es lo que tiene que ser, sin más. Formas simples que encajan donde sea… colores… Ikea entera es una empresa que lleva a gala el método KISS (Keep It Simple).

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Necesitamos simplicidad en nuestra vida

Pero de la necesidad al hecho… hay un trecho. Necesitamos simplicidad pero nos gusta enredarnos y complicarnos la vida más que nada en el mundo. Al menos, ponemos bastante empeño en ello.

Llevo unos días danto vueltas a este tema y es que tiendo a sobreestimularme desde mil frentes. Siempre tengo 2 o 3 libros empezados y sin terminar de leer. Mi bandeja de entrada es un enjambre de correos sobre mil temas distintos. Siempre me estoy formando en 2 o 3 cosas a la vez… y cuando mi vecina Carmen me habló hace 1 semana de sus clases de cocina… mi cabeza iba a 100km/h buscando el hueco semanal para unirme.

¿El resultado?

Si te suena algo de esto, también te sonará el resultado: la cabeza como una olla a presión. Llega un día en que explotas. Y explotar significa lo que para cada una signifique. En mi caso, asoma un brote de ansiedad y me paso un día llorando como una magdalena sin aparente motivo. Sin embargo, el motivo existe y es obvio: saturación mental, infoxicación, dispersión… y todo a medias.

Consigue más de la vida haciendo menos.

Menos es más. ¡Nos lo dice la moda!

Menos es más. Conviértelo en tu mantra si quieres tener más éxito en todo lo que te propongas. No significa que vayas a ponerte a fabricar mesas minimalistas pero es aplicable a todo en la vida. La clave para el control de la ansiedad es: hacer. Hacer, hacer, hacer. Es infalible. ¿El problema? Hacer sin estar enfocada.

La amiga Ansiedad va de la mano de su prima Dispersión. Se llevan bien. Por eso, cargarte a una de ellas, implica (en muchos casos) librarte de la otra.

¿Cuáles son las prioridades en tu vida? Esto es lo primero que tienes que preguntarte para luego analizar ¿qué cosas haces en tu día a día que apoya a esas prioridades? Es posible que encuentres que haces muchas cosas que no están dirigidas a un propósito relevante para ti. Simplemente ahí están porque te has ido enredando más y más, por diversos motivos.

Menos dispersión. Más foco.

La dispersión quita el foco de las actividades en las que debería estar. La realidad es que tenemos una cantidad de energía finita. Si solo nos centramos en una tarea relevante, podremos poner toda nuestra energía en ella mientras la llevamos a cabo. Cuando hay más cosas alrededor llamando nuestra atención, la energía se dispersa y acaba en cosas menos importantes.

Ser simple… no es fácil.

La razón por la que nos metemos en tantos charcos es que pensamos que hacer más, tener más, saber más, viajar más, probar más… nos hará más felices. Sí. Creemos que la felicidad está en la palabra más. Más dinero, una casa más grande, más ropa, un coche mejor, más actividades para parecer una ejecutiva ocupada…

¡Y al final lo conseguimos! Logramos meter ese «más» en nuestra vida… pero de una forma distinta a lo esperado. Más estrés, más cansancio, más dispersión, más insatisfacción por lo que no finalizas, más inseguridad porque pierdes confianza en tu capacidad… más infelicidad en resumen. Además, nuestra creatividad se pierde en esta espiral y solo queda de nosotras una repetición de los patrones de locura que vemos a nuestro alrededor. Todos corriendo como pollos sin cabeza persiguiendo algo que ni comprendemos.

¿Cómo aplicar ese menos es más a tu vida?

Pues practicando en todas las ocasiones que puedas.

Intenta simplificar tu lenguaje para simplificar tu mente y darle una tregua. Puedes explicar lo mismo con menos rollo. (Yo intento dar con el ejemplo en este artículo y no llegar a las 1000 palabras jaja).

Organiza tu agenda y cada vez que vayas a meter algo en ella pregúntate si es relevante para tus objetivos vitales (claro, primero tienes que pensar en estos).

Aprende a decir NO. Es tan difícil comprometerte a hacer algo y llevarlo a cabo como saber decir no a actividades atractivas que te sacan de tu foco.

Si quieres crear una pequeña marca de sombreros y montar un restaurante, está bien. Puedes hacer ambas cosas en tu vida, pero NO al mismo tiempo. Establece una prioridad y céntrate en ella. Lo otro ha pasado a ser una fantasía. Es irreal poder llevar a cabo ambas cosas a la vez.

¿Qué quieres lograr?

¿Qué pasos debes dar para llegar a tu objetivo?

Establécelos, ponte metas cortas en distintos tramos del camino y foco, foco, foco. Verás que cuando lo logres habrás aprovechado el tiempo y te sentirás bien. Y curiosamente, podrás empezar con otra tarea y de repente te parecerá que los días se alargan y te cunde.

Lo simple es bello. Recuérdalo.

 

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