5 pasos para marcarte propósitos que SÍ se cumplen

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30 de diciembre… Casi podemos empezar la cuenta atrás porque no queda nada para despedir este año.

¿Cómo te ha ido con los propósitos que hiciste para este año? ¿Regular? Bueno, nadie dijo que fuera fácil y este mes andamos todos suspirando porque «no fue como yo quería». Si te sirve de consuelo, se estima que solo el 8% de la población logra sus propósitos.

Sin embargo, cada año volvemos a hacernos promesas. El comienzo de un nuevo año nos inyecta energía y una agradable sensación de este «año sí» y de «todo es posible». Eso nos carga las pilas.

¡Pues este año lo vamos a lograr!

Te dejo 3 mensajes rápidos y paso a contarte cómo lo vamos a lograr este año:

1. Hacer, hacer, hacer. Actuar, actuar, actuar. Esa tiene que ser tu máxima este año. Menos sofá, menos vaguear y más moverse.

2. Tus propósitos dependen de ti, no de «la vida», ni del universo, ni de tu vecino. Responsabilízate y establece tus prioridades. Eso de «ya no me hago más propósitos porque luego la vida me sacude y no me deja…» ¡fuera! Ya verás que la vida no se c0mplica tanto si tú no la dejas tomar las riendas.

3. Orden. Necesitas orden para descomponer tus tareas complejas en pasos sencillos. Pasos para crear hábitos. Hábitos para lograr propósitos. Propósitos para cambiar tu vida. Esa es la hoja de ruta.

¿Sí? Pues encendidas nuestras neuronas… ¡demostremos inteligencia!

 

5 PASOS PARA QUE ESTE AÑO NO SE TE ESCAPEN TUS PROPÓSITOS

Hoy quiero hablarte de los objetivos SMART, ¡objetivos inteligentes! y los vamos a aplicar a tus propósitos de Año Nuevo.

SMART es el acrónimo de:

Specific (tus propósitos tienen que ser específicos)

Measurable (tienes que poder medir el avance en tu camino hacia tus propósitos)

Achievable (tienes que establecer objetivos alcanzables…)

Relevant (… y relevantes)

Time-bound (viene a significar que necesitas marcarte fechas límite, aunque a mí me gusta que la T sea «simplemente» de Tiempo, no solo por los plazos. Ahora lo vemos).

Vamos  a ver cómo aplicar esto a tu lista de propósitos para el año nuevo.

 

PROPÓSITOS ESPECÍFICOS

No formules propósitos ambiguos y generalistas. Especifica.

Algunos propósitos típicos son: «ponerme en forma», «comer más sano», «aprender inglés de una vez» o «dedicar más tiempo a la familia». 

Son propuestas tan vagas e indefinidas que es muy fácil perderse en ellas. Cuando el día 1 te despiertes ocurrirán 2 cosas: primero que no sabrás por donde empezar; segundo que te agobiarás ante propósitos que hablan del resultado final que aún queda lejos.

Sin embargo, puedes decirte las mismas cosas de una forma más efectiva:

«L, X y V saldré a correr antes de ir al trabajo». Running, yoga o caminar al trabajo en lugar de coger el bus. Si quieres ponerte en forma, elige la actividad que más te motive y márcate el cómo y el cuándo. Facilítate el acceso al primer paso.

Coge tus propósitos y rehazlos con esta idea en mente. Significan lo mismo que te estás diciendo, pero de esta forma tendrás un plan.

 

PROPÓSITOS MEDIBLES

¿Cómo vas a saber que estás en el buen camino? ¿Cómo sabrás si has cumplido tu propósito?

Te propongo dos cosas para que cumplas con este requisito.

La primera es que formules tu propósito de forma cuantificable. Si quieres mejorar tu inglés este año, quizás sea para pasar del B2 al C1… o para aprovar tal examen oficial.

Si quieres «ahorrar más dinero» para permitirte algún capricho, proponte ahorrar 100 € cada mes que dedicarás a ese capricho (define también el capricho, que luego se te irá ese dinero en cosas no planificadas y volverás a regañarte en el espejo).

La segunda propuesta es que lleves un registro de tu cumplimiento y establezcas una recompensa al final de la semana si cumpliste con los propósitos que te marcaste.

 

PROPÓSITOS REALISTAS Y ALCANZABLES

No empieces marcándote imposibles que tú misma sabes que requieren más tiempo, otras coordenadas vitales o que seas otra persona.

¿Cuentas con los recursos necesarios para cumplir tus objetivos? Recursos no significa solo dinero. Son también tus circunstancias vitales, localización, motivación, capacidades personales… ¡tiempo! OJO, eres capaz de mucho y de todo lo que te propongas pero cada cosa que te propongas requerirá de unos recursos que igual de forma inmediata no tienes o que no vas a tener nunca. No podemos marcarnos objetivos que nos torturen.

Muy fácil: si odias ir al gimnasio, ¿por qué te repites la misma orden cada año? Pasa del gimnasio. Busca otra actividad que te agrade.

Más fácil aún: proponerte ahorrar lo suficiente para dejar de trabajar en 5 años si tienes 36, pues oye no te voy a decir que sea imposible pero no parece a priori muy realista.

Tampoco deberías marcarte objetivos que requieran cambios drásticos o pretender dar un salto de gigante saltándote los pasos intermedios que ciertas cosas requieren, como por ejemplo, aprender una nueva profesión para reinventarte.

PROPÓSITOS RELEVANTES…

… para ti y para tu vida.

Márcate objetivos que te importen y que vayan en línea con la persona que eres y los valores que te definen.

Por ejemplo, si quieres comer más sano no tienes por qué unirte a la corriente vegana si esta forma de alimentación no va nada contigo. Prueba por ejemplo a proponerte eliminar el picoteo, dejar la comida rápida solo para los viernes noche o levantarte unos minutos antes para prepararte comida casera que llevarás a la oficina.

 

PROPÓSITOS CON LÍMITES EN EL TIEMPO

Hace tiempo leí una frase muy potente de Charles Duhigg, autor de El poder de los hábitos:

«Si estás construyendo un hábito, estás planeando para la próxima década, no para los 2 meses siguientes»

Por eso, más que poner límites a una acción concreta, te propongo pensar en el tiempo desde varias perspectivas:

1. El tiempo presente para organizar tus actividades. Intenta planificar tu semana estableciendo los días y horas que vas a dedicar a hacer Pilates, aprender turco o tocar la bandurria.

2. Los límites temporales externos. A lo mejor quieres presentarte a un concurso de fotografía que cierra plazos de entrega de trabajos en abril. Este sería tu tiempo límite y debes conocerlo desde el inicio.

3. Tu «yo» futuro como meta. Tus propósitos son tuyos y de nadie más. Piensa que lo que haces cada día repercute en tu mañana. ¿Cómo quieres verte en 5 o en 10 años? Ésta es una buena pregunta para que pienses qué cosas son más relevantes para ti y partas de esta visión para crear tu lista de propósitos.

4. Te propongo un cuarto tiempo relevante: la última semana de cada trimestre, en la que sería positivo que revisaras tus propósitos y registros de cumplimiento. Así, cada cierto tres meses podrás rehacer lo que esté despistado o iniciar lo que aún no haya recibido tu atención.

Con estos pasos tienes trabajo para un rato. Aplícalos porque…

… ¡éste es tu año!

Como siempre, te recuerdo que puedes compartir con esta comunidad tus propósitos, el consejo que más te haya abierto los ojos hoy o tus impresiones sobre el año que acaba. También puedes compartir tu energía, felicitar el Año Nuevo… o lo que se te ocurra. ¿Dónde? Abajo, en «Comentarios».

¡Feliz Enero!

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