4 claves y 6 pasos para establecer nuevos hábitos… ¡y que se queden contigo! (Parte 1)

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Hace unos días te daba unas estrategias para volver a la rutina tras las vacaciones de verano. En aquel post traté la rutina como algo general, básicamente poner los pies de nuevo en tu vida cotidiana. Pero, si lo recuerdas bien, te lancé la propuesta de crear una rutina “mañanera” con nuevos hábitos que te impulsen a iniciar el día con más energía y control.

Hoy te voy a contar los que para mí son los pasos más útiles para crear hábitos nuevos y hacer que se queden contigo.

Antes de ver esos pasos, repasemos unos puntos clave para que mi plan funcione contigo. Tienes que tener claras 4 cosas:


#1. El primer paso te acerca a tu objetivo mucho más de lo que crees.

Lo más, más, más súper-importante es que des el primer paso. No hay proyecto en la vida, competición ganada, ni hábitos conquistados, que no hayan partido de un primer paso. No es tan difícil. ¿Sabes cuál es mi truco? No preguntarme si tengo ganas. Hoy tomas la decisión de cambiar ciertas cosas, y mañana cuando lo vayas a implementar, olvídate de preguntarte si te apetece. Eso no te conduce más que al auto-sabotaje.

Todos estamos más cómodos haciendo las cosas como hasta ahora, es decir, no haciéndolas o prestándoles atención solo cuando nos viene bien y fácil. Cambia la pregunta, entonces. En lugar de preguntarte si te parece bien, hazlo. Y luego, cuando lo hayas hecho, pregúntate qué te ha parecido, date una palmadita en la espalda y motívate para el segundo round.

APUNTA: Dar el primer paso es conquistar el 50% de tu nuevo objetivo.

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#2. deja el pensamiento "flower power" y empieza a hacer.

Lo segundo súper-importante: piensa en positivo. “¡Pero si yo ya soy una persona muy positiva!”. Puede que sí, pero déjame que te mueva el concepto de la positividad. Una persona positiva hace cosas. Una persona negativa no hace nada. Soñar está muy bien, es gratis y nos permite visualizar cosas estupendas que nos sirvan de ejemplo en el camino. Pero decir: “todo irá bien”, “va a salir genial”, “este año va a ser diferente” o “el verano que viene sí que llego a la playa con la operación bikini hecha”… sin hacer nada para alcanzar esos objetivos… difícilmente te llevará a lo que deseas.

APUNTA: Ser positivo es empezar a hacer cosas en la dirección de tus objetivos. No es esperar a que caigan del cielo.


#3. Mejora tu autoconcepto.

Deja de decir cosas tipo: soy un desastre. Lo serás siempre que sigas pensando así. “Soy un desastre” era una de mis muletillas hace un tiempo. Lo peor es que se convierte en tu carta de presentación ante todos y ante ti misma. Y eso afianza el desastre. Porque ya no tienes que excusarte. Eres así, ya lo has avisado y asumido. ¿Por qué ibas a cambiar? Un buen amigo me recomendó que dejara de hacer eso, ¡y funcionó! He renunciado a ese sello y todo va mejor; mi vida ha mejorado en orden. Se me pueden olvidar cosas como a  todo el mundo. En días de más estrés o tiempos de mayor ansiedad, los despistes se agudizan. Entonces, los uso como una señal de que debo atender a algo que se descontrola en mi mundo. Pero he renunciado a ese sello y todo va mejor.

Tú quieres cambiar de hábitos para mejorar tu vida y sentirte mejor. Visualízate ya como esa persona capaz y ordenada que vas a ser. Tener claro cómo quieres sentirte en tu piel te ayudará a dar pasos hacia ello, mantendrá tu motivación alta y… créeme, dejarás de ser un desastre.

APUNTA: Empieza a visualizarte como la persona que quieres ser. Mejorar tu autoconcepto te ayudará a hacer cosas que apoyen a tu nueva personalidad. Y todo crecerá en círculo.


#4. Piensa de forma... holística. ¡Está de moda!

Tu vida no tiene una única parcela que atender. El ser humano es sociable y por tanto establece relaciones familiares, de pareja, de amistad, etc. Necesitamos salud para vivir bien. Trabajo para costear esa vida. Desarrollo intelectual, personal, espiritual... sentir que construimos activamente nuestro bienestar y que contribuimos al bienestar de otros. Nuestra vida no es solo una de estas áreas, sino la integración de todas ellas.

En un mundo que se mueve deprisa y nos arrastra, cada vez necesitamos más encontrar el equilibrio. Equilibrio no tiene por qué significar reducir tus actividades. Tampoco significa que tengas que dedicar un tiempo por igual a cada una de ellas. Significa que tu dedicación a cada actividad o área debe ir en línea con tus necesidades, deseos y valores.

Todos entendemos perfectamente el ejemplo de un trabajo absorbente y estresante que te separa de tu vida familiar y de ocio, ¿verdad? Siempre nos suena horrible y... vale que el trabajo sea el área enemiga para muchos, pero oye, el efecto es el mismo cuando te excedes con cualquier área de tu vida, dejando de lado las demás.

APUNTA: Cultiva una visión holística de tu vida. Dirige tu cambio de hábitos hacia la mejora integral de tu vida.


¡Bien! Pues ya tienes las 4 claves a tener en cuenta, antes de pasar al cambio de hábitos. En el siguiente post, te propondré seguir 7 sencillos pasos para implementar cambios en tu día a día. 

De momento, te dejo con un ejercicio porque...

... antes de establecer nuevos hábitos, tendrás que Decidir lo que quieres cambiar

¿Sabes ya qué cambios quieres implementar en tu vida? Esto es lo primero que tienes que decidir, pues si no sabes qué quieres cambiar, nunca podrás dar el primer paso.

Tómate tu tiempo. Piensa en las diferentes áreas importantes de tu vida. ¿Cuáles te parece que están bien y cuáles necesitan un giro, más atención o nuevos retos?

Hace años… no sé dónde… leí una propuesta de pensar en tu vida como un jardín en el que tienes flores que cuidar. Cada una de esas flores preciosas es una parcela de tu vida. La cuestión es: ¿cómo alimentarlas para que crezcan y luzcan como tú quieres? No sé si es una idea un poco cursi pero yo no lo puedo evitar… cuando pienso en algún ejercicio de este tipo, veo floripondios. Tú puedes visualizarlo como quieras.

Tus flores o parcelas o simplemente áreas, pueden ser:

mejorar hábitos en cada parcela de tu vida

Haz tantas particiones de las áreas de tu vida, como consideres oportuno. Dedica una semana a explorar esas áreas y a listar, dentro de cada una de ellas, los objetivos que te gustaría alcanzar. No te preocupes si tu lista es enorme. De momento, hazla. 

En el próximo post te diré qué hacer con esas listas y estableceremos un plan específico de acción en 6 pasos (hojas de trabajo incluídas) para empezar a… ¡revolucionar tu mundo! Con pocos nuevos hábitos, verás avances importantes en el camino que dirige a tus objetivos. 

¡Hasta la próxima lectura!

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